M.J. MONZÓN
Los primeros rayos de sol de este martes cuatro de agosto caerán sobre la villa de Agaete iluminando el deambular de los vecinos y foráneos por las calles del casco, ya que el pueblo norteño se levantará sin haber dormido, esperando La Rama.
Como manda la tradición de esta fiesta que es considerada como una de las mayores citas festivas de las islas, a las cinco de la madrugada el volador rompió en la noche y la Banda de Agaete entonó El quinto levanta, abriendo el baile de la Diana.
Sin que los efectos de la larga noche de amanecida hayan desaparecido, a la diez de la mañana, lugareños y visitantes estarán en la trasera de la iglesia de La Concepción, esperando una vez más el sonido del volador, que esta vez inicia el baile más esperado del año, el baile de La Rama.
Los bailadores recorrerán el pueblo, y ya en la bajada, portando las ramas, iniciarán el último tramo hacia San Sebastián, para luego seguir danzando hacia el puerto, en cuya ermita la Virgen de las Nieves esperará la ofrenda de ramas verdes traídas desde Tamadaba. Después de un año de espera, por fin llegó el 'Martes de Rama', que hace que el 4 de agosto de cada año se viva con pasión la fiesta en esta villa marinera.
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La danza en la calle durará hasta por la noche, ya que farolas y farolillos harán la competencia a la Luna para que los bailadores disfruten de La Retreta.
El que se desplace hoy hasta Agaete, que deje la tristeza en casa, ya que la alegría colectiva prenderá en los cuerpos nada más pisar las calles del casco, y por unas horas sólo habrá espacio para sentir la enramada.