Todos los años, y no es para menos al tratarse de una fiesta en mayúsculas, se preparan diferentes modelos de camisetas que rezan un "yo estuve en la rama", o "viviendo la rama" y el año correspondiente. Para este año, no sólo se imprimieron miles de camisetas de tallas muy variadas, sino que además se hicieron varios modelos y logos con diferentes colores. Y hasta se habilitó un puesto específico donde la gente podía acudir a por su camiseta, la de su madre y la de su hermano.
Los años anteriores se vendían en un bar de la calle Guayarmina, que además de ser la más transitada es la elegida por la tradición para ser recorrida por la banda y los rameros. Aun así, con todos los esfuerzos realizados, la venta de camisetas no estuvo a la altura del año pasado, que consiguió reunir un número mayor de personas vestidas igual. E.G.M.