La vida es como el baile, lo importante es dar bien los pasos adecuados. Esta frase me la dijo Javy Martín la primera vez que tuve la oportunidad de entrevistarlo.
De cuando el bailarín pronunció esta cita hasta el día de hoy han pasado casi tres años. La vida de este joven artista dio un giro de ciento ochenta grados sin darse cuenta. En primer lugar hizo sus maletas y se marchó a Madrid convencido de que su vida estaba en la capital de España, donde tendría más oportunidades que en su tierra. Dicho y hecho. Fue llegar y superar el casting de un programa sobre jóvenes que querían llegar a ser grandes bailarines.
Javy consiguió ser uno de los concursantes del reality Fama. ¡A bailar! Es cierto que el joven canario no ganó el concurso, pero se metió en el bolsillo a toda la audiencia de su edición y se convirtió en uno de los rostros más conocidos de esa temporada, aspecto que le valió para recorrerse el territorio nacional, a través de las ofertas de trabajo que le llovían por aquel entonces.
"Pienso que la vida hay que vivirla día a día sintiendo y haciendo lo que más me gusta y me llena. Disfrutar de las pequeñas cosas que realmente nos hacen sentir y no se pueden comprar, porque quizás mañana no haya otro amanecer. Yo lo he dado todo por la danza y ella me lo ha devuelto con creces", comenta Martín.
Ahora Javy vive un buen momento profesional y su agenda está repleta de compromisos profesionales. Sin embargo, es consciente de que su formación es parte importante de su éxito y no puede descuidar su preparación como bailarín, por eso acude cada día a clases de danza clásica y de canto. Además, imparte clases de baile en otros estilos para poder pagarse sus estudios.
"Tener fe y constancia, creer en uno mismo y no hacer caso de nada ni nadie. Ofrecer lo mejor de ti en todo momento, amar, perdonar y olvidar para poder ser alguien en la vida", cuenta Javy que son las claves para conseguir las metas en su faceta como bailarín.
Asume que la vida de un bailarín es corta, pero no le supone ningún trauma, puesto que vive la vida a cada instante, sin pensar en el futuro a largo plazo. Lo ha dado todo por la danza y lo seguirá haciendo. En breve se marchará a Londres para seguir con su formación académica.
- Después de su paso por el programa Fama, ¿cómo le ha cambiado la vida profesionalmente?
- Mi paso por el programa ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida. Tuve una intuición desde el principio del programa, pensé que sería una gran oportunidad para mi carrera y así ha sido. Después de dos años, todo ha cambiado, pero continúo trabajando. Para mi trayectoria profesional ha sido todo un lanzamiento a nivel nacional.
- ¿Volvería a competir en un reality como Fama? ¿Por qué?
- Repetiría la experiencia y volvería a competir siempre y cuando las condiciones del programa fueran mucho más claras, que no se juegue con la ilusión y las ganas de los jóvenes que, como yo, hemos dejado nuestra casa, familia y nuestra tierra, para hacernos un hueco en el complicado mundo del espectáculo.
- ¿Qué aspectos del programa no le gustaron y denunciaría públicamente?
- Por suerte participé en la primera edición del programa y aunque le han seguido tres ediciones más, ha sido la temporada más seguida por los espectadores. Era un nuevo formato y todos los concursantes estábamos a prueba. De mi paso por Fama me quedo con las experiencias vividas, tanto en lo personal como en lo laboral. Por supuesto hay cosas que no me gustaron y que las cambiaría, pero prefiero olvidarlas.
- No sólo ha ganado en reconocimiento como bailarín, sino que además ha continuado su formación en Madrid. ¿Qué aspectos de su profesión ha seguido aprendiendo con el paso del tiempo?
- En estos momentos sigo perfeccionándome en distintas variantes de mi profesión. Cada día recibo clases de danza clásica de la mano de Cristina Valera, una de las mejores profesoras de danza. Valera me ha dado la oportunidad de impartir clases de funky en su escuela. Además y debido al éxito de los musicales en España, recibo clases de canto con Óscar Mingorance. Y para mantenerme en esta ciudad, como es Madrid, doy clases de baile en el colegio Montserrat, entre otros trabajos.
- Desde su punto de vista ¿qué cualidades tiene que poseer una persona para dedicarse al mundo del baile?
- Primero tiene que gustarte esta profesión, sentirla y estar continuamente aprendiendo. Los tiempos cambian, las modas también y por supuesto en el mundo de la danza se nos exige cada día más.
- ¿Tiene algún referente en el ámbito de la danza?
- Por supuesto, tengo una terrible admiración por uno de los bailarines de danza clásica más importantes del mundo, Ángel Corella. Que casualmente para triunfar tuvo que marcharse de nuestro país.
- ¿Qué opinión le merecen bailarines de la talla de Nacho Duato o Joaquín Cortés?
- Me parecen dos grandes artistas, cada uno en su estilo.
- ¿Cuándo se percató que su vida giraría en torno a la música y el baile?
- Desde que era muy pequeño ya participaba en eventos y certámenes musicales. Siempre me ha gustado la música. Es una de las cosas más importantes de mi vida. Durante mi etapa estudiantil tenía inquietudes con el baile, pero cuando llegué a la universidad me di cuenta de que esto no era sólo un hobby, sino que quería ser bailarín, enriquecerme como artista, y por eso decidí marcharme. En aquella época, las Islas se me quedaban pequeñas y quería seguir aprendiendo.
- ¿Cómo reaccionó su familia cuando le comunicó que hacía las maletas para marcharse a la Península?
- Se lo tomaron muy bien, porque mis padres siempre han sido mis grandes amigos, fans y mi mayor apoyo para seguir haciendo lo que me gusta. Hace casi cuatro años que vivo en Madrid y lo único que recuerdo y tengo grabado fue la despedida en el aeropuerto, ya que fue muy dura. Después de tanto tiempo se ha convertido en alegría, fue una apuesta donde la danza me lo ha devuelto con creces.
- Si tuviera que definirse como profesional... ¿qué adjetivos utilizaría?
- Constante, disciplinado y muy cabezón. Y hasta que las cosas no me salen como yo quiero, no descanso.
- Tengo entendido que su agenda está repleta de compromisos y tiene muy poco tiempo libre. ¿Cuál cree que es su éxito?
- Creo que me tomo muy en serio mi trabajo e intento estar siempre a la altura de las expectativas de las personas que me contratan. Bien sea en una discoteca, en un teatro o uno en de los escenarios más importantes de España. Yo me preparo los espectáculos como si se me fuera la vida en ello.
- ¿Esconde algún secreto para ser un buen bailarín?
- No soy el más indicado para decir si soy buen o mal bailarín, lo cierto es, como te dije anteriormente, que amo tanto esta profesión que mi constancia y dedicación es plena.
- ¿Cómo es el recibimiento cuando viene por trabajo a Canarias?
- No tengo ninguna queja, voy muy a menudo a todas las Islas y en ellas me siento muy querido y apoyado.
- ¿Dónde se siente más valorado, en las Islas o en la Península?
- En Canarias me siento como en casa y así me lo hacen saber. En la Península es cierto que me quieren mucho y de hecho así me lo demuestran con el trabajo. Todavía y a pesar de haber pasado tres años de mi paso por Fama sigo recorriendo todo el país con mi espectáculo.
- ¿Cuáles son los proyectos más inmediatos que nos puede desvelar?
- Hay cosas que no puedo contar porque son proyectos que están en estudio y por aquello de que no salga, mejor no contarlas. Pero sí te puedo adelantar que el próximo día 14 de marzo estaré en el Carnaval Internacional de Maspalomas. Luego estaré una semana por trabajo en Murcia y de allí hacia Ibiza.
- Me gustaría conocer un sueño todavía por cumplir...
- Más que un sueño es un proyecto que se hará realidad antes del verano. Me iré a Londres a perfeccionar mi estilo como bailarín y seguir formándome.