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Las campañas de recuperación forestal impulsadas por la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo majorero, con el objetivo de repoblar los principales reductos de cubierta vegetal de carácter húmedo de Fuerteventura, han arrojado, a juicio de la institución, resultados positivos a punto de cumplirse los dos años desde que se desarrollara esta iniciativa a gran escala en diferentes puntos del territorio insular.
Según los datos que maneja la Estación Biológica de La Oliva, desde donde se planifica y prepara la totalidad de la producción vegetal que se dedica a las distintas acciones de reforestación en la Isla, "a día de hoy ha sobrevivido y enraizado correctamente el 80% de los más de 5.000 ejemplares" de arbustos, árboles y plantas, en su mayoría pertenecientes a especies endémicas y autóctonas, que fueron plantados hasta la primavera de 2008 en distintas campañas impulsadas durante los últimos años.
El origen y el fin de estas campañas se localiza en las crestas más altas de la Isla, en zonas como Morro Velosa y Castillo de Lara, en Betancuria, o el Pico de La Zarza, en Jandía, además de otros emplazamientos como Piedra Sal o El Aceitunal, zonas donde se conservan en estado silvestre los últimos reductos de la cubierta vegetal húmeda, laurisilva y monteverde, principalmente, que hace cientos de años se daba de forma natural a lo largo de todo el territorio insular. Las especies utilizadas son el peralillo, el mocán, el aderno, el acebuche o el almácigo.