A. C.
Los vecinos del casco viejo de Corralejo ganaron ayer una nueva batalla en sus reivindicaciones por recuperar sus viviendas, la mayor parte de ellas heredadas de sus antepasados. Una sentencia judicial ha posibilitado la recuperación de un inmueble que había sido adquirido a los compradores del pueblo.
Una sentencia del Juzgado número 2 de Puerto del Rosario hacía referencia a un inmueble perteneciente a los herederos de un vecino, donde se encontraba enclavado un conocido restaurante de esta localidad turística. El citado establecimiento hostelero se arrendó en enero de 2001 por la propietaria, vecina de Corralejo, a un hombre por cinco años. En 2003, el inquilino no sólo dejó de pagar las rentas de alquiler, sino que adquirió la propiedad a la entidad Mercantil Plalafusa SA, administrada por Alberto Laoud. Por dicho motivo, en julio de 2003, la propietaria del inmueble interpuso en el Juzgado de Puerto del Rosario una demanda por desahucio a sus arrendatarios por las rentas no abonadas. De este modo, la resolución judicial estimó íntegramente la demanda presentada por la vecina de Corralejo, declarando resuelto el contrato de arrendamiento suscrito entre las partes, reconociéndose una deuda de 214.845,76 euros, y condena al inquilino a que desaloje el inmueble.
Ayer se cumplía el plazo dado por la jueza Hernández para el desalojo del inmueble, bajo apercibimiento de lanzamiento si no se hiciera. Como hubo incumplimiento una delegación judicial, con cerrajero incluido, procedió al acceso al inmueble ante los aplausos de los numerosos vecinos. El Comité de Afectados destacó la importancia de la sentencia: "Éste es el único inmueble que no estaba en manos de los vecinos".