ANTONIO CABRERA
La falta de vigilancia en el litoral insular es aprovechada por los barcos foráneos para esquilmar los fondos marinos utilizando usos prohibidos. Los marineros majoreros siguen denun- ciando estas prácticas ilegales y se les hierve la sangre cuando el expolio se produce en el Veril de Jandía, una zona que ellos protegen y respetan.
Hace escasos días, un barco grancanario se acercó a menos de 200 metros de la costa, justo en el mismo Veril de Jandía, zona usada tradicionalmente para la práctica del buceo turístico y plagada de especies marinas que comen en la mano del 'visitante'. Los marineros y buceadores denuncian que " usaron malla de 14 milímetros, que está prohibida y no respetaron los 200 metros de distancia de la playa. Los turistas estaban asombrados porque estaban cogiendo con redes los pescados", afirman varios pescadores profesionales.
Los marineros majoreros vienen respetando desde hace muchos años esta zona, catalogada como LIC marino, que es una pared que surge de una superficie arenosa de gran desnivel. El arrecife se encuentra a 14 metros de profundidad y cae hasta los 40 metros. Aquí, los buceadores pueden encontrar una rica variedad de fauna marina, tales como morenas, además de grandes meros, barracudas, medregales y bancos de sardinas.
Los denunciantes aseguran que tienen en su poder una grabación y fotografías de la 'pesca' del barco grancanario "con base en Arguineguín. Tenemos su nombre y la información la ponemos a disposición de las autoridades competentes para que vean cómo se pesca de forma ilegal en aguas de la Isla. No sólo con malla fuera de ordenación, sino que no respetan las distancias de la costa".
Los marineros profesionales, a los que se suman los buceadores, señalan que estas actividades han sido denunciadas desde hace tiempo a la Guardia Civil, "pero no hay control. Esto lo saben los barcos de afuera y vienen a usar artes prohibidos y a esquilmar todo nuestro litoral".