ANTONIO CABRERA
No corren buenos tiempos en la Cámara de Comercio de Fuerteventura. Una crisis que se viene arrastrando desde la fecha de su constitución, hace poco más de tres años. La moción de censura planea sobre la cabeza del presidente Gregorio Pérez, cuya gestión ponen en duda un amplio sector de los empresarios e incluso desde las fuerzas políticas insulares.
Descontento y desmotivación generalizada, falta de liderazgo, incapacidad en la convocatoria, falta de flexibilidad y fomento del dialogo son, entre otras, algunas de las acusaciones contra el presidente Gregorio Pérez que se recogen en el documento que viene circulando entre el empresariado para la solicitud del pleno extraordinario para debatir la señalada censura.
Para que prospere la petición de la sesión es necesario la firma , al menos, de 24 miembros camerales de los 45 que forman parte en el pleno de la institución cameral. De salir adelante la iniciativa el presidente tiene un plazo de 15 días para convocar la sesión y debatir la moción censura planteada.
Una de las críticas que realizan los promotores de la censura es la imposibilidad de celebrar plenos por falta de capacidad de convocatoria de Pérez " desde hace, al menos dos años, se suceden los aplazamientos para las celebraciones de los plenos por falta de quórum en las fechas señaladas". Además, agregan, que " no se hace nada al respecto desde la Presidencia para paliar esta situación y todo ello, a pesar de los múltiples requerimientos que los plenarios han hecho en este sentido".
Más contundente se muestran los descontentos de Gregorio Pérez, " hemos asistido al paulatino aislamiento del Presidente en cuanto a la gestión que le fue encomendada, su falta de liderazgo y su incapacidad para motivar al resto de miembros, ya sean del pleno o del propio Comité ejecutivo".
El citado documento de rechazo a la gestión de Pérez recoge que " se hace urgente y necesaria una profunda reflexión sobre la conveniencia del cambio de rumbo en la dirección de la Cámara que lleva aparejado, sin más un cambio en la presidencia como cabeza visible y persona que representa los intereses de la Cámara y por tanto de todo el sector empresarial de Fuerteventura".
La tensión ha ido creciendo durante los últimos meses en el seno de la institución cameral con un claro distanciamiento de los distintos grupos empresariales con la presidencia. El último ejemplo lo protagonizaron hace escasos días la Red de Pequeñas y Medianas Empresas (pymes) que se reunieron para analizar la crítica situación de la Cámara. El próximo viernes volverán a encontrarse para estudiar la hipotética moción de censura.
Sin embargo, otros sectores empresariales apuestan por dejar concluir el año de legislatura que le resta a Gregorio Pérez al frente de la Cámara con el objetivo de no provocar una fuerte división interna de consecuencias impredecibles no solo en la institución sino en la propia patronal.
La división en la entidad cameral es un secreto a voces. Los propios miembros de la comisión ejecutiva no se cortan a la hora de criticar la gestión de Pérez en público.