No son buenos tiempos para el sector pesquero de Fuerteventura. A pesar de que los meses de verano han sido mejores que los del año anterior, los pescadores siguen lamentando los problemas que están teniendo para comercializar el pescado. "La crisis se está notando muchísimo a la hora de exportar el pescado, ya que luego estamos hasta 60 y 70 días detrás de los compradores para poder cobrar". A ello se une el precio del combustible que, aunque se ha mantenido en los últimos años, sigue siendo elevado en comparación con el precio del pescado. El presidente de la Cofradía de Gran Tarajal, Juan Ramón Roger, comenta que "el precio del combustible está el doble de lo que estaba hace cinco años y sin embargo el pescado no ha aumentado, por lo que apenas nos sale rentable". E. V.