ANTONIO CABRERA
Cientos de personas surcaron ayer los distintos caminos y veredas de la geografía majorera rumbo a la pequeña ermita de la Vega de Río Palmas, en el municipio de Betancuria, lugar donde tiene su santuario la Virgen de la Peña, patrona de los majoreros.
Desde primera hora de la mañana ya eran visibles los romeros caminando con destino a la Vega, aunque la gran mayoría continúan sin ir ataviados con trajes tradicionales, lo que convierte a la típica romería más en una diversión que en un acto de devoción.
El punto de encuentro de la mayor parte de los participantes en la romería es el pueblo de Antigua, donde se concentran los romeros antes de ascender por las veredas de El Cortijo, Fuente Guirre o la Hoya del Agua. Otros eligen camino según la localidad de la que partan, pero todos tienen el mismo destino, que no es otro que llegar al pequeño pueblo de la Vega.
A medida que avanzaba la noche iban llegando los romeros hasta el santuario. Mientras la mayor parte descansaba en las inmediaciones de la plaza pública, otros participaban en la misa de los peregrinos y posteriormente se agolpaban en el pórtico del templo, adonde fue trasladada la imagen de la Patrona para venerarla, simplemente rezarle o cumplir promesas.
Un amplio dispositivo de seguridad, puesto en marcha por el Cabildo de Fuerteventura y que contó con la colaboración de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y policías locales, velaba porque la romería transcurriera sin incidentes, aunque el alcohol siempre está presente en esta cita.