A. C. / PUERTO DEL ROSARIO
El folclore, los trajes tradicionales y los productos de la tierra protagonizaron ayer la ofrenda en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la capital majorera, en medio de un gran ambiente festivo.
Cientos de personas, muchas de ellas ataviadas con trajes tradicionales se lanzaron a las calles para participar en este acto popular. En esta edición cambió su tradicional recorrido a causa de las obras que se vienen ejecutando en la calle Primero de Mayo. Ello no restó ni participación ni fervor hacia la Virgen porque los romeros junto a varias carretas tiradas por burros convirtieron la vía pública en una caravana multicolor.
Todo era fiesta y alegría sin olvidar el sentimiento solidario de los romeros que ofrecieron a la patrona numerosas cestas con productos que serán destinadas a Cáritas Diocesana con el objetivo de favorecer a las personas más necesitadas.
La Virgen salió de su camerino y su imagen se ubicó en las escaleras de acceso al templo. Junto a ella, el alcalde de Puerto del Rosario, Marcial Morales; la consejera del Cabildo insular Candelaria Umpiérrez; la reina de las fiestas, Yaiza Morales, así como varios concejales y numerosas personas que no quisieron perderse la ofrenda. Mientras tanto, distintos grupos y colectivos iban llegando para hacer entrega de sus ofrendas al ritmo de la música de las agrupaciones folclóricas.
Una vez concluida la ofrenda, las parrandas se adueñaron de las calles. La guitarra, el timple, el queso y el ron ocuparon entonces un lugar destacado.