A. C.
La opinión de los vecinos de Antigua fue ayer unánime. El centro de salud del municipio se asemeja más a un "estercolero" que a unas instalaciones para atender a personas enfermas. Los usuarios se quejan de que no reúne las mínimas condiciones como centro sanitario.
El citado inmueble se encuentra ubicado desde hace cuatro años en unas antiguas aulas escolares que fueron habilitadas como centro de salud hasta que se construyera el nuevo edificio sanitario. Ha transcurrido el tiempo y no solo no llega el deseado inmueble sino que el Gobierno de Canarias ha eliminado la partida económica destinada a su construcción.
El citado centro de salud debe atender a cerca de 4.000 usuarios no solo del municipio de Antigua, sino también de Betancuria. Cuenta con tres médicos de medicina general y una pediatra, así como varias ATS y enfermeras. Las consultas son tan diminutas que si un paciente va a acompañado de un familiar "podemos sufrir claustrofobia porque no te puedes ni mover", garantizó una enferma.
Los usuarios tienen que compartir espacio con cajas de materiales que se amontonan en los pasillos e incluso, en muchas ocasiones, encima de las propias sillas en la sala de espera, mientras las grietas se han apoderado del edificio, las tuberías del agua van por el exterior y la humedad hace estragos.