ANTONIO CABRERA
Coalición Canaria (CC) ha puesto una mordaza a sus cargos públicos y orgánicos. Ninguno de ellos pueden pronunciarse de forma libre sobre la situación energética de Fuerteventura. Para hacerlo deben contar primero con la autorización expresa de la dirección nacionalista.
Los nacionalistas han prohibido a sus dirigentes orgánicos e institucionales realizar declaraciones públicas respecto a la energía insular. La medida también alcanza y afecta a las instituciones públicas donde gobiernan al impedir que adopten acuerdos en materia energética.
El comité permanente de los nacionalistas majoreros acordó estas medidas restrictivas a sus militantes al aprobar que "se desautorizará cualquier declaración pública de sus dirigentes orgánicos e institucionales así como cualquier acuerdo que se adopte en las instituciones públicas en materia de energía, por parte de miembros de CC que no cuenten con el respaldo previo de los órganos insulares de Coalición Canaria". CC asegura en un comunicado público que pretende celebrar una Conferencia Política en enero de 2010 para tratar la situación energética de la Isla.
En los últimos días se ha generado un serio enfrentamiento entre el presidente del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera, con el consejero de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Jorge Rodríguez, respecto a la ubicación de la futura central eléctrica en la isla, que cuenta con un acuerdo institucional apoyado por todas las fuerzas políticas para que la citada industria se desarrolle en la zona de Monteagudo. Rodríguez acusó a la institución insular de malinformar a la población con el proyecto.