A. C.
Un grupo de trabajadores, familiares y residentes de la residencia de mayores de Casillas del Ángel, dependiente del Cabildo de Fuerteventura, demandó ayer la dimisión del director del centro como consecuencia del despido de un trabajador social. El ambiente estuvo gran parte de la mañana soliviantado en el citado centro social, que gestiona la empresa Servicio Canario de la Dependencia (Sercade, SL), tras conocerse que el director, Adolfo Sirvent, había comunicado al trabajador social y subdirector del centro, Daniel Rubiño, su despido, lo que provocó un enorme revuelo entre los propios ancianos residentes, que se concentraron en las puertas de la residencia portando pancartas en las que pedían el relevo de Sirvent. Este periódico intentó contactar de forma infructuosa con el director.
La situación creada provocó que tanto el presidente del Cabildo insular de Fuerteventura, Mario Cabrera, como el consejero de Asuntos Sociales, Víctor Alonso, se reunieran con los trabajadores y residentes y se comprometieran a adoptar una solución en el transcurso de la próxima semana.