ANTONIO CABRERA
El poeta y pintor del viejo Puerto Cabras, Suso Machín, que murió el pasado viernes en el Hospital General de Fuerteventura recibió ayer sepultura en el cementerio de la capital con el sonido de una folía interpretada por Domingo Luis Rodríguez 'el Colorao' y su timple y la voz del solista Pancho González. El tanatorio Cira Ruiz fue un hervidero de amigos y compañeros que se dieron cita para despedir a un romántico del antiguo Puerto Cabras.
Y no hubo tiempo para tristezas, sino para el diálogo. Todos coincidían en valorar la figura de Suso Machín, un personaje popular donde los hubiera, y en contar algunas de sus múltiples y divertidas anécdotas. Las de un hombre que supo a través de sus pinceles y sus letras acercar a las nuevas generaciones la vida cotidiana de la antigua capital.
Durante la celebración de la misa, en la capilla del tanatorio, uno de sus numerosos nietos, Vicente Jesús, leyó una poesía como homenaje a su abuelo, "el mayor de los huevones", palabra que utilizaba cotidianamente Suso Machín de forma cariñosa con sus amigos y allegados.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos se produjo en el momento en que se introducía el féretro en el interior de la tumba. El silencio sepulcral se rompió con los sonidos del timple de 'el Colorao' y la voz de Pancho González. Entre ambos le dedicaron una folía. "Si yo pudiera volar hasta el cielo subiría porque sé que hay un amigo que espera mi folía...". Una prolongada salva de aplausos despidió a un hombre que en vida supo ganarse el cariño y la admiración de todos.