R.G.
El fuego que ayer asedió las zonas de medianías del municipio de Mogán se cebó especialmente con el barrio de Veneguera, que quedó cercado y donde las llamas acabaron con varias casas y destruyeron los campos y terrenos de cultivo que la rodean.
Desde primera hora de la maña de ayer, las brasas que el viento avivó la noche antes cayeron desde los pinares de Inagua y Ojeda, donde se originó el incendio el viernes, hasta las cercanías de Veneguera, donde los arbustos secos de monte bajo prendieron rápidamente. De esa misma manera se propagó el fuego hasta Mogán casco y el resto de poblaciones afectadas. A media mañana, el fuego pasó de los matos a las palmeras y a los campos de cultivo, arrasando árboles frutales.¶
El siguiente paso fueron las casas de Veneguera, sobre todo las más cercanas a la carretera de La Aldea, que se vieron afectadas por las llamas. Varias de ellas (anoche aún no se sabía cuántas) resultaron gravemente dañadas y en el caso de varios alpendres, totalmente devastados. Una de las construcciones más afectadas fue el restaurante Las Cañadas, junto a la carretera, que quedó totalmente destruido.
En las cercanías del casco de Mogán, las llamas asolaron los barrios del Pie de La Cuesta y La Vistilla, donde se localizan cerca de 200 viviendas. El fuego afectó a más de medio centenar de estas casas, pero no causó grandes daños. Una de ellas fue la vivienda del propio alcalde, Francisco González, que finalmente escapó de la quema aunque se quedó sin árboles.¶
El fuego más cercano al pueblo fue controlado en esta zona gracias a la intervención de un helicóptero y nunca llegó a afectar a las casas del casco, una auténtica localidad fantasma al estar sus más de 1.000 residentes evacuados en el Puerto.
Hasta Mogán llegaron anoche, además de efectivos de bomberos y Protección Civil, 18 cubas de agua del servicio de Limpieza de Las Palmas de Gran Canaria para ayudar en las tareas de extinción.¶