EVA PÉREZ / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La Reserva Natural de Inagua abarca el pinar natural de la isla que mejor se conservaba y que incluía los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales, repartidos entre los municipios de Tejeda -en su mayor parte-, Mogán y La Aldea. Al sur de la cuenca de Tejeda, en el mismo corazón de la cumbre de la isla ocupa una superficie de 3.920 hectáreas, lo que supone un 2,5% de la superficie insular. Este privilegiado refugio natural constituía una de las zonas más vírgenes que quedaban en Gran Canaria. ¶
Tal era el valor medioambiental de estas tierras que además de pertenecer al Parque Natural del Roque Nublo y de ser declarada Reserva Natural Integral, también pertenecía a la zona insular declarada en 2005 Reserva Mundial de la Biosfera. Es además Lugar de interés intercomunitario y Zona Especial de Protección para las Aves.
En este espacio están presentes parte de los materiales más antiguos de la Isla, así como endemismos de flora y fauna en peligro de extinción. En total son 74 las especies vegetales que estaban presentes, de las cuales 29 son endemismos grancanarios. La vegetación estaba marcada por la presencia de pino canario, que constituía la mayor masa forestal continua de la Isla, conformando un espectacular paisaje que ha quedado dañado en buena parte. ¶
La zona tiene además un gran interés ornitológico con 24 especies de aves en la zona, entre las que destacan como endemismos más representativos por su relación con el pinar el pico picapinos y el pinzón azul. Esta última especie, en peligro de extinción, sólo se encuentra en los pinares de esta reserva de la isla de Gran Canaria, por lo que se estaba llevando a cabo un Plan de Recuperación. Además, la zona de pinar conocida como los Llanos de Ojeda ha sido el último lugar donde se ha constatado la existencia de guirres en la Isla. La zona albergaba también un aula de la naturaleza y varios caminos reales. ¶