RAÚL GIL / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Más de 1.000 vecinos del municipio de Mogán fueron desalojadas a primera hora de la mañana de ayer y pasaron la noche fuera de sus casas por las llamas del incendio forestal que cercaron el casco del pueblo, además de Veneguera y varios barrios del barranco de Arguineguín.¶
Los desalojados fueron atendidos provisionalmente en centros deportivos y cívicos del litoral del municipio. El mayor contingente, los evacuados de Mogán casco y Veneguera sobre todo, fueron alojados provisionalmente en el Puerto de Mogán, donde se organizó un gran operativo asistencial y sanitario que movilizó a un centenar de personas entre trabajadores municipales, enfermeros, médicos y voluntarios. A última hora de la tarde de ayer, el alcalde, Francisco González, decidió que nadie volviera a sus casas hasta hoy por la proximidad aún de focos de llamas activos y porque toda la parte alta del municipio carecía de electricidad y suministro de agua corriente.¶
Los desalojos comenzaron desde las 9.00 de la mañana, cuando se constató que el incendio, que se había dado por controlado el domingo volvía a reavivarse y que las llamas se propagaban desde la zona cumbrera hasta las medianías de Mogán. En vista del riesgo que el fuego suponía para la población, y que el humo y las cenizas hacían irrespirable el ambiente, las autoridades locales decidieron la evacuación del casco del municipio, Veneguera, Barranquillo Andrés, Soria, Los Caideros, Las Filipinas y El Horno. ¶
Tras varias horas de tensa espera en los lugares habilitados para los evacuados, por la tarde se les ofreció realojarlos en hoteles de la zona, opción a la que se sumaron más 600 vecinos. El resto prefirió hacer noche en casas de familiares y amigos. A pesar de tener un techo donde pasar la noche, la mayoría de los desalojados mostraron su angustia por carecer de noticias sobre la situación de sus casas. Las noticias que se cruzaban entre los mismos vecinos, y las que difundían algunos medios de comunicación, hablaban de 50, 60 y hasta de 100 casas destruidas, lo que provocó algún ataque de ansiedad y desmayos en personas mayores y con problemas de salud.
Finalmente, el alcalde compareció a última hora de la tarde en la zona polideportiva del Puerto, donde se encontraba el grueso de los evacuados, y aclaró que las viviendas que podían haber resultado destruidas por las llamas no pasaban de cinco. González prometió a los vecinos que hoy volverían a sus casas si por fin se logra controlar el fuego.