ANÍBAL RAMÍREZ LEÓN / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
El centro de control de Tráfico de La Laja vigila la red de carreteras de Las Palmas de Gran Canaria a través de cien cámaras de televisión. Especial atención tienen los 19 túneles que se localizan en el área metropolitana, dotados de los más modernos y diversos elementos de detección y de alarmas.
Este alto número de galerías viarias, la tecnología utilizada y la variedad de sistemas de seguridad convierten a esta sede de operaciones, ubicada a la entrada de los túneles de Adolfo Cañas -La Laja-, en referente europeo y motivo de numerosos artículos en prensa especializada y conferencias en congresos internacionales.
El vicepresidente y consejero de Desarrollo Económico, Obras Públicas y Transportes del Cabildo de Gran Canaria, Román Rodríguez, inició ayer con los medios de comunicación la apertura a la sociedad de esta destacada infraestructura en la gestión del tráfico.
Desde el centro de control de La Laja se gestionan en tiempo real todas las incidencias que tienen lugar en las vías de la capital consiguiendo "una respuesta de llegada al lugar de la alarma que no supera los siete minutos", indicó el responsable de la concesionaria encargada de la gestión de la red de carreteras de la capital grancanaria, Ángel García.
Para garantizar esta rapidez se encuentran a intervalos frecuentes en las vías y en el interior de los túneles del área metropolitana 90 postes SOS, provistos de teléfonos de socorro conectados al centro de control, extintores y pulsadores. Asimismo, para prevenir y avisar a los conductores existen nada menos que 110 semáforos.
POSTES. Cuando se llama desde uno de estos postes conectados al centro, las imágenes de la cámara más cercana aparecen de forma automática en alguno de los 22 monitores de televisión existentes en la sala de control iniciándose la respuesta de emergencia a llevar a cabo.
Los túneles que se gestionan desde La Laja -todos a excepción de los de Julio Luengo- cuentan entre otros servicios con sistemas de megafonía, de gálibo -para avisar de la altura máxima de vehículos-, detectores de humos y calor ante un posible incendio, así como trece grupos electrógenos en caso de fallo del suministro eléctrico.
Por si algo falla y como apoyo a los operadores que trabajan en la sala de control, se dispone de un sistema de detección automática de incidentes (DAI), que, asociado a las cámaras interiores de los túneles, avisa por medio de alarmas de la existencia de algún siniestro o percance a solucionar.