LA PROVINCIA/DLP - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La cúpula del Partido Popular (PP) se desentendió ayer de las actuaciones del alcalde de Mogán, Francisco González, y eludió apoyar o reprobar sus polémicas declaraciones del pasado miércoles, en las que reconoció que usaba sus "privilegios" como edil para promocionarse en las actividades privadas que tiene previsto realizar cuando deje el cargo.
La dirección regional del PP despejó balones y consideró que la rueda de prensa que ofreció Francisco González en un hotel de la capital está fuera del ámbito de responsabilidades del líder regional del partido, José Manuel Soria. Por tanto, la respuesta "oficial" de la organización corresponde al presidente insular del PP, Miguel Jorge Blanco, que estaba ilocalizable. Según explicó el propio alcalde de Mogán en la rueda de prensa, la convocó sin consultar a los máximos dirigentes de su partido, aunque sí informó a Miguel Jorge Blanco de que iba a celebrarla.
Al contrario de cuando fue detenido, en que González tuvo el respaldo público del propio Soria, la dirección del PP evita ahora pronunciarse sobre su comportamiento. La cúpula popular ha sido más condescendiente con el alcalde de Mogán que con los implicados en los casos eólico y Faycán, a los que se le abrió un expediente disciplinario tras ser detenidos y fueron apartados de los órganos del partido. En el caso de Celso Perdomo, ex director general de Industria del Gobierno canario y principal imputado en el caso eólico, éste fue expulsado de forma inmediata.
El comportamiento de González puede acarrear un nuevo problema al presidente insular del PP, ya cuestionado por el retroceso electoral en los comicios del pasado 9 de marzo.