ANTONIO QUINTANA
Los vecinos de Pozo Izquierdo están preocupados por algunas de sus viviendas ante la decisión de la Demarcación de Costas de proceder al derribo de aquellos inmuebles que no se ajustan a la normativa en vigor. La asociación de vecinos pide que se clarifique la situación del barrio y que se les excluya del plan de demoliciones porque sus casas llevan más de 30 años en la zona.
"No nos ha llegado ninguna comunicación, pero tenemos el miedo y la incertidumbre, porque hemos visto cómo en algunos lugares no se ha respetado ni la antigüedad de las viviendas". Así lo dicen Omar Sánchez García, Ángel Bolaños, Antonio Monroy y Pedro de la Cruz.
Cada vez que ven una actuación de derribo en zonas costeras de Canarias sienten que cualquier día pueden tocar en sus puertas. "Hay muchas personas preocupadas y en vilo ante la incertidumbre que existe sobre sus casas, a pesar de que la mayoría, por no decir todas no deben verse afectadas", comenta Antonio Monroy.
"El problema está en que casas con una antigüedad mayor de 50 años han quedado eliminadas. A veces parece que los años de antigüedad dan igual", añadió. "Esperamos que Costas clarifique la situación y aclare que nuestras viviendas, construidas por mis abuelos hace más de 30 años, están excluidas de la actuación de Costas", añade Ángel Bolaños. Antonio Monroy apunta que "los dueños de las viviendas cercanas a la playa tienen inquietud y mucha preocupación".
El presidente de la asociación de vecinos, Pedro de la Cruz, aclaró que las casas son anteriores a 1988, pues en 1973 ya había comunidad de veraneantes. "Apoyaremos a los vecinos si Costas decide su derribo", dijo.