ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
El aumento del caudal de ácido úrico en el consistorio no es cuestión baladí. Hasta el PP se ha interesado por el tema en el último pleno. No es para mearse de risa.
Tres veces a la semana llegan en torno a las 9.45 de la mañana. La guagua se detiene junto al parque urbano de San Juan, y a partir de ahí nace el problema. El casco de Telde es la primera parada que realizan tras salir del Sur. Decenas de turistas dibujan una sonrisa de alivio en sus rostros cuando escuchan un lacónico mensaje: "Ahí, la Basílica; allí, los baños".
El excusado al que señalan muchos de los guías que trabajan con distintos turoperadores no es otro sino el que está situado en las oficinas municipales. El casco histórico carece de urinarios públicos, y los ciudadanos, los funcionarios y los concejales de la corporación y el alcalde tienen que compartir el uso de los servicios con los visitantes, procedentes no ya sólo de la Península, como este jueves, sino de lugares como Italia, Bélgica, Holanda, Portugal o Inglaterra.
La situación genera todo tipo de reacciones. Hay quien lo ve lógico, quien considera lamentable que Telde no tenga un pequeño equipamiento para estos menesteres y quien entiende que no es para tanto. Los turistas apenas permanecen una hora en Telde. Visitan el Cristo si la Basílica está abierta, callejean por San Francisco, se dan un salto hasta la Casa Museo y se avituallan convenientemente en el bar La Boheme, en El Casino o en otros locales de la calle León y Castillo antes de subir hacia la Cumbre con el estómago lleno... y la vejiga ya vacía.
Pero los baños del Ayuntamiento, conformados por más de 20 urinarios e inodoros distribuidos en dos plantas, no son los únicos que reciben estas visitas internacionales. En La Boheme y en la Casa Museo también se percibe un aumento en el consumo del agua del WC cada vez que llega una guagua de Babel. El asunto ha terminado por ser objeto de debate en el último pleno de Telde, cuando el portavoz popular y ex alcalde, Francisco Santana, resumió con una pregunta todo el conflicto: "¿Cuándo dejarán de ser las oficinas municipales el baño público de Europa?" Alguno de los presentes casi se mea de risa...