MARCOS ÁLVAREZ MORICE
Las tres fotos familiares que presentamos en el concurso de imágenes antiguas del Parador Nacional las recuperé entre los miles de fotos y de negativos de las que hacía mi padre, Manuel Álamo. Siempre llevaba la cámara colgando del cuello, en cualquier paseo o encuentro familiar. Él vivía y disfrutaba con la fotografía", afirmó en Cruz de Tejeda Acaymo Álamo.
Álamo, licenciado en Historia por la ULPGC y que trabaja como administrativo, destacó que para él es una herencia gráfica que le da su padre. "Son muchas cajas de fotos y negativos, pero pretendo hacer copias y ordenarlas porque es un auténtico archivo de vida familiar, social, política y paisajística".
Álamo y su novia Paola Graziani buscaron, con autorización del progenitor, en este almacén fotográfico imágenes que estuviesen relacionadas con el Parador Nacional para llevarlas al concurso en el que se presentaron unas 600 fotos. Las tres imágenes entregadas por el administrativo se realizaron durante paseos familiares entre los años 1970 y 1973.
En una de ellas está la estampa típica en la que aparece la Cruz de Tejeda y el hombre que daba paseos a los niños con la burra Lucía o Eva. En la otra, se observa la explanada en la que estaba el parquin junto al Parador, con una guagua turística y un taxi de la época. Y en la tercera, una vista general del edificio y de toda la zona.
Manuel Álamo tiene 69 años, está jubilado y trabajó como fotógrafo de Diario de Las Palmas durante más de veinte años y luego en LA PROVINCIA. Su hijo y su pareja disfrutan del premio de cinco días de estancia en el Parador al ser los ganadores del concurso insular.