"Por un servicio a domicilio de 160 euros la hora, la chica se quedaba con 70 en la primera, durante el resto de horas la chica no cobraba nada", declara Estrella Guillén Hernández, la encargada que durante seis años trabajó, 24 horas al día, a las órdenes de María del Pino Yánez, dueña de El Elefante Dorado.