María del Pino Yánez, propietaria de El Elefante acaba de ser detenida por la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Las Palmas y la Unidad contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales. En los dos chalés de Puerto Rico que conforman el club de alterne unas 600 mujeres, la mayoría sudamericanas, han sido explotadas sexualmente. La madame de El Elefante Dorado exigía el 70 por ciento de los ingresos de las mujeres ilegales que aceptaban las condiciones bajo amenaza de expulsión. "Nunca preguntaba si tenían papeles o no, simplemente me decía, tú coge chicas, aunque sea para hacer bulto", recuerda Estrella, y añade, "las extranjeras por estar ilegales, eran las que aceptaban esas condiciones, las demás se iban corriendo".
"Nos sentíamos indefensas", describe una de las víctimas, de nacionalidad brasileña, "nos asustaba diciendo que la policía de Puerto Rico estaba con ella y que se enteraría la primera si la denunciábamos".
"En mi época eran casi todas ilegales, al mismo tiempo había hasta 17 pero por ahí han pasado unas 600 mujeres", explica la encargada. Las mujeres vivían hacinadas en literas en un cuarto del garaje. La única zona donde podían estar era en un salón, donde se recibía a los clientes y si querían beber agua tenían que pagar la botella a un euro. "Cuando se ponían malas, no dejaba que viniera ningún médico, sólo las podía atender yo", termina Estrella.