Ir a la iglesia del Buen Suceso, en Carrizal, ya no es lo que era. El pueblo, de 14.000 habitantes, cuenta con un gran número de católicos practicantes. Una parte de ellos no está de acuerdo con las formas de actuar del párroco, ni con los gastos que realiza. Tras varias denuncias al Obispado y un juicio por amenazas, los hay que han decidido ir a misa a otro municipio.