ANÍBAL RAMÍREZ
El Cabildo de Gran Canaria ha decidido impulsar la ordenación de una de las grandes áreas turísticas de nueva creación en la isla. Esta futura pieza se extenderá entre el Aeroclub y San Agustín, franja para la que se ha previsto una capacidad máxima de 4.815 camas.
Esta intervención, que se encuadra entre la GC-1 y la antigua carretera del Sur (GC-500), tiene una especial consideración estratégica y desde el punto de vista del planeamiento, ya que se convertirá con su edificación en "la entrada y escaparate de la ciudad turística del Sur".
La consejería de Política Territorial de la corporación insular, que dirige Emilio Mayoral, ya ha remitido para su publicación en los boletines oficiales el concurso para la redacción del plan territorial parcial de la zona, también denominada Tarajalillo Lilolandia (PTP-9) con un presupuesto de 155.000 euros y un plazo de ejecución de 26 meses.
El PTP-9 tiene por finalidad la estructuración y regeneración del espacio no consolidado entre la autopista GC-1 y la carretera comarcal GC-500 mediante su consideración como ámbito de oportunidad para la protección paisajística de los vacíos urbanos actualmente existentes, y la introducción de algunos productos de alojamiento turístico y de oferta complementaria más acordes con los nuevos modelos turísticos.
La ordenación de esta pieza se extiende desde San Agustín al Aeroclub, pero centra la misma en el espacio libre entre la Punta del Morro Besudo a Tarajalillo. Para esta parte, se fija la introducción de nuevos productos turísticos de baja densidad y reducido tamaño perfectamente integrados en el paisaje, así como equipamientos complementarios destinados a cualificar la actual oferta de ocio. Se precisa que debe potenciar su consideración como "puerta de entrada y escaparate de la nueva oferta turística basada entre naturaleza y producto turístico".