ANTONIO QUINTANA
El alcalde de Agüimes, Antonio Morales Méndez, instó ayer a la Fiscalía y al Gobierno de Canarias a trasladar a siete jóvenes conflictivos del centro de menores inmigrantes del polígono de Arinaga antes de que se produzca un mayor problema de convivencia tanto dentro del recinto como con la población de la zona industrial y del Cruce de Arinaga. "Tanto los habitantes del polígono residencial y del Cruce de Arinaga como el Ayuntamiento hemos acogido positivamente la existencia del centro de menores de Arinaga, conscientes de que su situación lo merece", aclara el alcalde.
"No tenemos ningún problema con los internos del centro de menores, ya que la mayoría son extraordinarios, son buena gente y están integrados tanto dentro como en su entorno", añade. Morales señala que "el problema lo causan siete de los 107 inmigrantes acogidos en el centro de Arinaga". "No hay que olvidar que el centro está en una zona social sensible y que la integración de la mayoría puede quedar alterada por el comportamiento de siete menores, que distorsionan la convivencia".
El regidor agüimense indica que efectivos de la Guardia Civil se han visto obligados a actuar en la zona por la actuación de ese pequeño grupo. "Se han producido robos de bolsos, de ve-hículos y en los supermercados", comenta Morales. "A veces esos comportamientos han llevado a provocar algunos brotes de enfrentamientos sociales, aunque todavía no han provocado males mayores", expresa.
En tal sentido, el alcalde ha planteado en reiteradas veces a la consejera de Bienestar Social, Inés Rojas, la necesidad de una actuación contundente por el Gobierno y la Fiscalía para cortar los problemas de convivencia antes de que sea tarde y se produzcan enfrentamientos. "Por el bien de todos es necesario el traslado de ese grupo a un centro especial", insiste.