ANTONIO QUINTANA
Más de medio centenar de miembros de la comunidad hindú de Gran Canaria se acercaron a Teror para agradecer a la Patrona de la Diócesis de Canarias y a los isleños "la gran acogida que nos han dado durante tantos años", según expresó ayer su coordinador, Manish Purswaney.
Después de entregar los 7.000 kilos de comida en la casa parroquial, la comunidad hindú hizo su ofrenda ante la Virgen del Pino de una cesta con un kilo de arroz, azúcar, aceite, leche, gofio, lentejas y pasta. El emotivo acto empezó con el encendido de dos velas de hermandad, la entrega de un centro de flores para la imagen de la Virgen y de la cesta simbólica de la ofrenda para los más pobres. "Es una ayuda a los hermanos más necesitados en estos tiempos difíciles", señalan los coordinadores.
Al iniciarse la ofrenda hicieron un minuto de silencio por la muerte del cooperante Vicente Ferrer y por las víctimas del terrorismo. La comunidad cantó una canción hindú a la Virgen y otra en español. Después expresaron su agradecimiento el representante religioso de la comunidad hindú; el alcalde de Teror, Juan de Dios; el ex presidente del Club Indostánico Mithu Ramchandani, el coorganizador del evento Ghanshyan Bhagwani, y el párroco de la basílica, Manuel Reyes. Todos destacaron el respeto, la solidaridad y la integración de las comunidades hindú y canaria.
Los mil kilos serán repartidos entre Cáritas Diocesana de Canarias, San Juan de Dios, Cruz Blanca, el Hogar de Ancianos, Obra Social, colegio de Nuestra Señora del Carmen de Santa Catalina. Ésta es la sexta ofrenda de los hindúes a la Virgen del Pino y día de acción de gracias a la sociedad canaria. En cada nueva ofrenda anual la comunidad hindú aporta mil kilos más de comida para los pobres.