ANÍBAL RAMÍREZ
El Pleno del Cabildo de Gran Canaria aprobó ayer el plan de medidas urgentes económicas y sociales con el voto en contra del PP. Este programa extraordinario habilitado por el grupo de gobierno (PSOE y NC) para hacer frente a la crisis asciende a 80 millones, de los que 65 se destinan a inversiones y 15 a ayudas sociales y gastos corrientes.
El consejero de Hacienda y Contratación, Luis Ibarra, destacó que con este nuevo incremento las operaciones de inversión para 2009 sumarán 160 millones de euros, lo que a juicio del responsable económico insular "no tiene parangón en la historia del Cabildo".
Ibarra señaló que para conseguir esta aportación especial habían analizado durante más de un año 120 remanentes sin ejecutar, la mayoría de ellos anteriores a 2007, es decir, pertenecientes al mandato del PP, y que han supuesto la liberación de 95 millones para financiar este plan anticrisis y reservar otra cantidad para contingencias.
El vicepresidente de la corporación insular, Román Rodríguez, indicó que con esta medida el grupo de gobierno demuestra su "responsabilidad y sensibilidad" aportando más "inversión y apoyo a las familias más necesitadas". Además acusó al PP de defender los intereses de todos "menos los de los grancanarios".
El portavoz del PP, Larry Álvarez, tildó este programa de "engaño y tomadura de pelo", ya que responde a "partidas anecdóticas y a medidas a acordar con crisis o sin crisis". El consejero de CC, Manuel Lobo, anunció su abstención aunque no votó al tener que ausentarse de la sesión plenaria.