Los vecinos de la zona alta de Ingenio se reencontraron ayer para celebrar las fiestas de sus compatrones San Pedro y San Pablo. El casco de la villa acogió a muchos residentes que no se quisieron perder ni la feria de ganado ni los juegos infantiles. Además, la iglesia se llenó de devotos de ambos santos, quienes fueron llevados en procesión por varias calles del centro.