ANÍBAL RAMÍREZ
Gobierno de Canarias y Cabildo de Gran Canaria han puesto en marcha el proyecto Life para la recuperación de Inagua con la reforestación de escobones y la captura de cabras. Estas primeras medidas pretenden favorecer la ampliación del área de distribución del pinzón azul grancanario, ave que tras el grave incendio de 2007 vio reducida su población a la mitad estimándose ahora su censo en 117 ejemplares.
Las administraciones autonómica e insular celebraron el primer comité de seguimiento de la iniciativa europea Restauración de Pinares Endémicos Afectados por Incendios Forestales y Recuperación de su Flora y Fauna a desarrollar en la reserva natural integral del suroeste grancanario con un importe de 1,2 millones de euros durante los próximos cuatro años.
De manera paralela se ha iniciado el estudio del régimen natural del fuegos y como medida de mejora del estado de conservación de las especies vegetales amenazadas se ha efectuado el vallado de poblaciones del tunero peludo en Los Hornos y Montaña de las Monjas y de la jarilla de Inagua. Asimismo, se ha comenzado el seguimiento de las poblaciones de la retama, el rosalillo y la cresta de gallo.
Desde la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno de Canarias se informó de que el Plan de Defensa de Inagua, junto con el estudio de alto riesgo, contempla la puesta en marcha de diferentes actuaciones que se ejecutarán en los próximos años para la protección de toda la superficie de la reserva natural integral, así como de otras áreas naturales próximas, declaradas como zonas de protección preferente. Con un presupuesto de 4,5 millones, el documento fue presentado y entregado al Cabildo de Gran Canaria para su valoración y posterior aprobación definitiva.
El primer comité de seguimiento del proyecto Life para Inagua estuvo presidido por el director general del Medio Natural del Gobierno regional, Francisco Martín, y el consejero insular de Medio Ambiente, Juan Salvador León. En la reunión se dieron a conocer las acciones relativas a la evaluación del impacto de los herbívoros sobre el hábitat, la ampliación del área de distribución del pinzón azul y la mejora del hábitat de esta especie.
La reserva natural de Inagua se vio afectado en el 95 % de su superficie por el incendio de Pajonales en el año 2007.