M. J. MONZÓN
Los olores del cochafisco que Rosario preparaba con afán en la plaza de Santiago anunciaban una jornada dedicada a los sabores gastronómicos de Gáldar.
Unas 300 piñas desgranaron Rosario y seis amigas para que ayer domingo las cerca de 5.000 personas que asistieron a la primera feria gastronómica del municipio no se quedaran sin probar el sabroso millo tostado mojado en sal. A pesar de las altas temperaturas reinantes se hizo poco para tanta gente. En la feria no faltó una degustación de los famosos y ricos quesos de los altos de Gáldar, acompañados del pan de leña de las medianías.
Al evento gastronómico se sumaron los bares y restaurantes del casco ofreciendo variedad de tapas, como las de La Traba, con unas deliciosas croquetas de queso de flor acompañadas por una refrescante caña de cerveza, al precio de 1,80 euros.
El paladar disfrutó de lo lindo, catando bollos de naranja y lazos de miel y probando los diferentes vinos, tanto tintos como blancos, que se cultivan en la zona norte de Gran Canaria.
Para hacer la digestión de tantos manjares locales, la opción más elegida fue el recorrido por los comercios que salieron a la calle a ofrecer sus productos a precios muy competitivos, por lo que el regreso a casa se hizo con el estomago lleno y el bolsillo apenas algo más ligero.