MONTSE DE LEÓN ACUÑA
El hecho de que el termómetro no bajase de los 35 grados de media ayer en la zona de cumbre y medianías de las Islas, acarreó graves consecuencias a los tomateros. Bastó un solo día de fuerte calor y calima para que casi un 25% de los semilleros de tomates se perdieran a pesar de triplicar su riego habitual.
Según Antonio Vega, agricultor del Sureste, "un día como el de ayer hace que tengamos que regar hasta tres veces al día para poder salvar el tomate".
A pesar de estas consecuencias en la agricultura, las altas temperaturas que se esperan aminoren hoy, no provocaron otras incidencias considerables. Desde Emergencias aseguran que "la gente cada vez está más concienciada de los pasos que deben seguir para evitar golpes de calor o bajadas de tensión por las altas temperaturas. Además, la buena coordinación entre los servicios de emergencias y la prevención son fundamentales".
Los más afectados por estas temperaturas son las personas alérgicas o con asma. Según el Jefe de Alergología del Hospital Insular, Juan García Marrero, durante este año y casi el próximo están cubiertas todas las horas de consulta debido al aumento de alérgicos en las Islas. "En Canarias cada vez hay más alérgicos. El calor favorece la descomposición del paciente alérgico y del asmático, por ello insistimos en que el tratamiento debe estar a mano y controlarlo. Desde hace años tenemos las consultadas saturadas; necesitaríamos más personal".
Otro efecto de las altas temperaturas es que el Cabildo ha prohibido los asaderos y barbacoas en las áreas recreativas por el peligro de incendio.