ELENA G. MONTERO
Como cada día María Dolores Hernández Martel y su madre, Aurelia Martel Suárez, ordeñan a sus animales, cuajan con cuidado la leche y preparan el que se ha convertido este año en el Mejor Queso de Gran Canaria, además de obtener el primer premio en la categoría de Queso Curado de mezcla en la XVI Cata Insular de Quesos de Gran Canaria. Su finca huele a quesos curados y quesos tiernos hechos siempre a mano y con tesón. Como dice Aurelia, "este trabajo te tiene que gustar, tienes que quererlo y hacerlo con mucho amor".
Aurelia, que sólo utiliza la prensadora de vez en cuando para hacer quesos que se van a curar, asegura que la máquina cambia el sabor del producto y por ello prefiere hacerlo con sus propias manos.
Dedicación es la palabra que resume el trabajo de estas dos mujeres de roble que adoran a sus animales y los tienen gordos y brillantes. Sus quesos son una mezcla de leche de vaca de la tierra, de oveja y de cabra.
Y su secreto es la alimentación que dan al ganado, al que miman con verduras muy sabrosas que consiguen endulzar la leche. "Lo vendo sin hacerlo". De un día para otro lo tienen todo vendido, y es que tienen muchos encargos de quesos de tamaño al gusto, además de su puesto fijo en el mercado de Telde. Sus Quesos Hoya León ya viajan a la Península, cuestión de tiempo es que se conozcan también en el mundo entero.
María Dolores y Aurelia, mujeres de gran vitalidad, no sólo se ocupan de la quesería. Además tienen ganado y puestos de frutas y verduras en el mercado municipal de Telde.