ANÍBAL RAMÍREZ
La isla de Gran Canaria sólo cuenta con tres de los 21 planes obligatorios municipales de emergencia, que incluyen los programas de autoprotección de los principales establecimientos públicos para afrontar cualquier catástrofe contra incendios, inundaciones y otros incidentes de gran repercusión.
La consejera de Seguridad y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, Rosa Monzón, señaló ayer que los municipios que disponen de su respectivo plan de emergencia son Las Palmas de Gran Canaria, San Bartolomé y Santa Lucía, mientras que el de Mogán está tramitando su homologación.
Rosa Monzón indicó que la elaboración de estos documentos de seguridad era una "competencia" de los propios ayuntamientos y que desde la corporación insular se ha apoyado su realización habilitándoles un soporte informático para su confección.
El escenario en materia de seguridad resulta muy preocupante, ya que tanto el Plan Territorial de Emergencia y Protección Civil de Canarias (Plateca) como la normativa estatal establecen la obligatoriedad de que los municipios cuenten con estos preceptivos documentos.
La consejera insular de Seguridad y Emergencias, en su balance de sus dos años de gestión frente a este departamento, creado en este mandato, anunció para el próximo verano la inauguración del Centro de Coordinación Insular de Gran Canaria (Cecogran).
El inmueble integrará el actual Centro de Coordinador Operativo Insular (Cecopin) y el Consorcio de Emergencias de Gran Canaria. Monzón reconoció que en este momento "todas las actividades que tengan que ver con la seguridad necesitan una mayor coordinación", dado que ahora los entes insulares operan de forma autónoma.