Los pequeños agricultores de las cooperativas del Sureste, viendo que sus hijos no les relevan en los cultivos, se están pasando a la producción local, ya que les resulta más caro el proceso de exportación. Así lo reconocen tanto el ingeniero técnico de la Cooperativa Yeoward, José Ignacio Buxens, como el vicepresidente de la Cooperativa de San Rafael de Vecindario, Santiago Martín. Para ellos la crisis, la falta de liquidez y el coste de exportación de los tomates les hacen decantar por producir para el consumo local. Los cooperantes esperan la subvención al transporte de 2008 y los 20.400 euros del Gobierno de Canarias.
En tal sentido, el que fuera presidente de la Cooperativa San Rafael, Antonio Vega, se plantea dejar de plantar esta zafra por las pérdidas de los últimos años y porque se le perdió el semillero. "Si planto tomates y hortalizas lo haré pensando más en el mercado interior, que igual es más rentable", señala. A.Q.