ANTONIO QUINTANA
El Sureste inicia la nueva zafra de tomate con la plantación de un 15% menos de hectáreas que la campaña pasada. Así lo manifestaron el vicepresidente de la Cooperativa de San Rafael de Vecindario, Santiago Martín, y el ingeniero técnico de la Cooperativa de Yeoward, José Ignacio Buxens. Peor suerte ha tenido el empresario Antonio Vega, ya que las altas temperaturas han quemado gran parte de su semillero y se plantea no plantar en esta zafra para la exportación.
Ya en la anterior campaña las plantaciones disminuyeron considerablemente en relación a la zafra 2007-2008. "La falta de liquidez de los socios y la escasez de recursos de la Cooperativa de San Rafael para avalar o apoyar a los socios están creando dificultades en el arranque de la zafra", comenta Santiago Martín.
"Por ahora las plantaciones, aunque han habido días de calor y las plantas han crecido mucho, van bien", apunta Buxens. La Cooperativa de Yeoward han empezado sus plantaciones hace dos semanas para coger los primeros tomates en octubre. Tienen previsto plantar cerca de un millón de semillas. "En cualquier caso, los socios tienen poca ilusión e incertidumbre porque el sector está tocado, pasando una crisis que no acaba de finalizar", señala.
La Cooperativa Yeoward, con una quincena de socios, plantará un millón de plantas, un poco menos que la anterior zafra. El ingeniero técnico cifra la disminución entre un 10 y 15 por ciento. Buxens considera que, además de la crisis, "el que no haya un relevo generacional hace que la agricultura no se relance y venga a menos". "La gente ante la incertidumbre porque no hay un año bueno y no hay un relevo generacional, hace que haya mucha gente que esté abandonando un poco", agrega. De hecho el año pasado en el Sureste se produjo medio millón menos de bultos de tomate. Por otro lado, otro grupo de agricultores se está pasando de la exportación al mercado local para tener más dinero en mano, porque se cobra la subvención europea y las ventas de aquí.
Antonio Vega, que fue el anterior presidente de la Cooperativa de Vargas, indicó que no estaba decidido a plantar. "He perdido los 40.000 euros de plantas sembradas por los calores", apuntó. Vega señaló que 59 trabajadores suyos están en el paro. Y señaló que la Cooperativa de San Rafael podría plantar unas 40 fanegadas de tomate. "La cosa está que arde, porque yo mismo he perdido 580.000 euros en los dos últimos años por la crisis. Y para seguir perdiendo, vale más no plantar", agrega.