L. S. V.
El alcalde de Teror, Juan de Dios Ramos, señaló ayer que el Consistorio ha decidido suspender los tradicionales fuegos artificiales que se celebran en la noche del 7 al 8 de septiembre con motivo del día del Pino. La medida se toma para homenajear a Francisco Dávila y su hijo Pablo, fallecidos el miércoles tras la explosión que se produjo en su fábrica de pirotecnia. "Sólo tiraremos doce bombas a la una de la noche en homenaje a los pirotécnicos", apuntó.
Ramos explicó que será una forma de "homenajear" el trabajo de estos "buenos artesanos y fueguistas" y de mostrar a su familia el dolor que sienten también los vecinos del municipio. "No sólo eran dos personas muy trabajadoras, que han sabido mantener la tradición en el municipio, sino que además eran muy buenas personas", recordó el alcalde.
Numerosos consistorios de la isla y de otros lugares del Archipiélago han enviado condolencias al Ayuntamiento de Teror por la muerte de Francisco Dávila y Pablo, ya que la empresa se encargaba de muchos de los espectáculos pirotécnicos para las fiestas municipales.
El alcalde señaló que "un par de vecinos" que sufrieron roturas de cristales o de puertas en sus casas por la deflagración se han acercado al Consistorio para conocer cómo la aseguradora de la empresa va a arreglar los desperfectos. "Han venido a informarse, pero no quieren molestar a la familia".