MARCOS ÁLVAREZ MORICE
Antonio Rosario, un artesano que vive en la capital, estaba en la playa del Puerto de las Nieves el sábado 1 de agosto, sobre las cuatro de la tarde. Rosario presenció cómo empeoró una mujer argentina, residente en Santa Lucía de Tirajana.
"Ella salió del agua. Se sentó cerca de nosotros, junto a su pareja. Le salieron grandes ronchas al poco tiempo, luego tuvo mareos y fuertes vómitos. Los que estábamos cerca, unas diez personas, la atendimos como podíamos. Se llamó al 112", recordó Antonio. Después de explicar lo que había sucedido al servicio médico de emergencias, todos estaban pendientes de la llegada de una ambulancia procedente de Gáldar, mientras la abanicaban y colocaban una sombrilla sobre ella.
Según relata el testigo, pasaron diez minutos de espera y no llegaba la ambulancia de Gáldar. Pasaron los veinte desde la primera llamada, y tampoco. Al ver la situación, una vecina del Puerto de las Nieves llamó, desde su móvil, a la Policía Local al ver que la mujer empeoraba. A los cinco minutos llegaron los policías, que trasladaron al centro de salud a la mujer, que ya estaba inconsciente, en el coche. Fue atendida en el Servicio de Urgencias de Agaete.
Este hecho no es nada nuevo y se repite con frecuencia, como lamentan vecinos, policías y vendedoras de pescado. Todo parte de que el centro de salud de Agaete no dispone de ambulancias, aunque el fin de semana cuenta con un equipo médico de guardia en urgencias. Sin embargo, estos facultativos tienen la instrucción de no atender fuera del centro.
A la hora de recordar situaciones parecidas a la vivida por la mujer argentina, el policía aseguró: "Nos han pasado muchas. El otro día, tuve que atender a una mujer que tenía un corte y llevarla al centro de salud".