M. PINO PÉREZ
El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana reclamará hoy a la delegada del Gobierno, Carolina Darias, la instalación de cámaras de vigilancia en puntos conflictivos del municipio como la plaza de Maspalomas, el Anexo II, el Faro o en los tres puntos de entrada a Playa del Inglés. Pese a ello, ésta no es la primera vez que este Ayuntamiento hace esta petición a la Delegación del Gobierno ante la masiva afluencia de jóvenes los fines de semana a las zonas de ocio, donde en verano llegan a concentrarse hasta unas 250.000 personas.
La respuesta ha sido siempre, según señaló el concejal del Policía, Roberto Martel, que "ante todo hay que preservar la intimidad de las personas y la colocación de cámaras puede molestar a muchos clientes o turistas que pretenden pasar unos momentos de diversión". Sin embargo, el responsable de Policía de San Bartolomé piensa que las cámaras de vigilancia pueden disuadir determinados hechos o ayudar a la policía a investigar cualquier incidente.
Martel comentó ayer que no entendía cómo en Tenerife sí que se ha permitido la colocación de cámaras en zonas turísticas y en San Bartolomé, que es el primer municipio turístico de Canarias y que soporta una afluencia importante de personas, sobre todo en verano, no se autorice. La inseguridad que se vive en algunas zonas de ocio ha obligado a ampliar el número de efectivos de tal forma que 10 agentes de la Polícia Local y entre 10 y 15 de la Nacional se encargan de evitar que los fines de semana se produzca algún altercado violento. Además, en varios casos ha intervenido la policía antidisturbios.