FÁTIMA MARTEL
Los municipios de Artenara, La Aldea de San Nicolás, Valleseco, Teror y Santa María de Guía mantienen sus contenedores repletos y desbordados de basura -con más de 100.000 kilos de residuos pendientes de retirar- debido a la huelga que mantienen desde el pasado 8 de septiembre los trabajadores de la empresa Urbaser, encargada del vaciado de contenedores en buena parte de la Mancomunidad del Norte.
Según afirmaba ayer Fernando Moreno, enlace sindical de los trabajadores, antes se retiraban 20.000 kilos de basura diaria, y ahora, con los servicios mínimos, sólo se cogen 5.000. Además, aclaró que si antes el servicio abarcaba el vaciado de 70 contenedores por localidad, ahora sólo se realiza en apenas 15.
De 29 empleados que tiene Urbaser en la zona, 28 de ellos están en huelga. Desde el lunes, once se mantienen encerrados en la sede de la mancomunidad en Arucas, protagonizando una huelga de hambre. Estos alegan que el organismo supramunicipal se niega a reconocer el convenio que Urbaser y los empleados pretenden firmar. En él se reconoce el derecho de los basureros a un aumento salarial, a contar con unas instalaciones adecuadas -con duchas, taquillas, comedor y baño para empleados- y a disponer de unos camiones en buen estado.
El presidente de la Mancomunidad del Norte, Antonio Perera, explicó ayer que le parece "lamentable" esta protesta y manifestó que el convenio no se ha cerrado "porque no se va a aceptar ningún pliego con condiciones, ya que este les condicionaría de cara al futuro. El también alcalde de Moya defendió "hacer un pliego limpio, sin condiciones", que debería de estar listo para el 2 de enero. Así, añade que los cinco municipios están cumpliendo con sus obligaciones. "No entiendo cómo los empleados de Urbaser se quejan de su sueldo cuando cobran por encima de la media del sector", sentenció Perera.
Por su parte, Perera no prevé ninguna conversación con ellos al considerar que su labor esta siendo la adecuada, y que la huelga de hambre no es más que "una llamada de atención".