MONTSE DE LEÓN ACUÑA
Nadie vio nada, ni nadie fue nunca tan sospechoso como para interrogarlo más de dos horas, no había huellas, ni objetos sospechosos. Desapareció en un lugar céntrico de Vecindario en plenas fiestas de Carnaval y mientras se celebraba el cumpleaños de su abuelo. Estos datos hacen del caso Yeremi objeto de estudio para diferentes expertos en desapariciones.
Durante este tiempo, más de una treintena de sospechosos han sido interrogados, en su mayoría del entorno vecinal del menor, se han destapado varios casos de pederastia gracias al caso Yeremi, pero del pequeño, que ahora tendría diez años, ni rastro. Sin embargo, la familia del menor no para de agradecer a la UCO el trabajo que realizan en Gran Canaria desde hace dos años. "El coronel de la Guardia Civil, Francisco Espinosa Navas, nos trasmite mucha tranquilidad y confianza, eso nos hace mantener la calma y confiar en ellos", afirma Ithaisa Suárez, madre de Yeremi.
Los vecinos de Santa Lucía no olvidan el sufrimiento de esta familia de Vecindario. Por ello, el próximo 9 de octubre, a las 20.30 horas, se celebrará en el cine cultural de Sardina una gala con la actuación de una veintena de cantantes de la isla. El objetivo es que Yeremi Vargas Suárez no caiga en el olvido. Ithaisa asegura que no parará hasta dar con él. "La gente puede pensar lo que quiera pero estoy convencida de que sigue vivo y retenido. Hemos pensado en hacer un retrato robot para que la gente lo reconozca, pero la Guardia Civil no nos lo aconseja", afirma.
Cuando el menor desapareció en un solar anexo a su casa contaba siete años y, según los expertos en fisonomía, puede haber cambiado bastante. José Suárez, abuelo materno de Yeremi agradece el apoyo de la gente que todavía se interesa por el estado de la familia. "Son casi siete mil carteles los que se reparten al mes. Debemos mantener viva su imagen", dice.