FERNANDO BETHENCOURT
El Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Las Palmas de Gran Canaria ha dado la razón a dos vecinos del barrio de Montaña La Data, en San Bartolomé de Tirajana, que han recurrido a la justicia cansados de que la Guardia Civil estableciese controles de tráfico a diario en la carretera GC-503 que conduce desde Maspalomas a su lugar de residencia, que está bajo tutela de la Policía Local desde 2002.
La Jefatura Provincial de Tráfico tendrá que devolver los puntos y el importe de las sanciones a estos conductores al haber sido multados por exceso de velocidad en el tramo de carretera que une el centro de salud de Maspalomas con Montaña La Data, donde la Guardia Civil carece de competencia sancionadora, ya que ésta corresponde al la Policía Local.
Antonio González, uno de los afectados, advierte que son muchas las personas que han sido multadas en esa vía, pero no disponen de dinero para cubrir los costes de una demanda, que en su caso han rondado los 1.400 euros. "Hay mucha gente afectada, tanto del pueblo como turistas, que se ha quedado sin carnet por circular por una vía en la que los controles son habituales y donde además no hay ningún disco que limite la velocidad a 40 kilómetros por hora", asegura González, que fue sancionado con 480 euros de multa, seis puntos del carnet y un mes de suspensión de su permiso de conducir cuando iba a 81 kilómetros por hora.
El tramo de la vía en que se denuncian los hechos es de titularidad municipal desde que el Cabildo Insular cedió sus competencias. Durante el proceso judicial, la Guardia Civil justificó su labor de vigilancia del tráfico en esta zona de San Bartolomé de Tirajana al entender que se trata de una vía interurbana.