FERNANDO BETHENCOURT
Los empresarios del ocio nocturno de San Bartolomé de Tirajana, a través de la Federación Canaria de Ocio y Servicios, han asegurado que el Ayuntamiento no tiene los medios para realizar las mediciones y el aislamiento acústico pertinente en los locales para determinar cuáles deben ser sancionados, sin antes disponer de un mapa de ruidos. Para éstos, "la solución a su dejadez e ineficacia política es arremeter contra las pequeñas empresas, cuando lo primero sería recurrir la sentencia y en segundo lugar identificar un mapa de ruidos", asegura la Fecao.
Actualmente las ordenanzas municipales establecen el límite acústico en 45 decibelios pero en opinión de los empresarios al no haber un mapa de ruidos no se sabe si es el centro comercial en su conjunto el que lo supera o si es un establecimiento determinado en la puerta de su local.
"Si tú no tienes una herramienta para medir de dónde sale el ruido, lo fácil es decir que el ruido es de uno en concreto, pero en un centro comercial donde hay 20 establecimientos y donde hay una afluencia de público de unas 10.000 personas, el ruido de decibelios que se emite no se puede evaluar como si fuese un establecimiento único", aseguró Antonio Vélez, presidente de la federación del ocio nocturno.
Por este motivo, los empresarios han anunciado que denunciarán la falta de un mapa de ruidos y, antes de buscar culpables, exigirán, si las hubiera, las indemnizaciones pertinentes. "El Ayuntamiento no ha hecho los deberes por lo que los empresarios se van a defender", señaló Vélez, para añadir, "si no hay un plan o un estudio de los ruidos, ¿cómo se van a cerrar los establecimientos? Tendrá que cerrar todo el centro comercial en sí. Como eso no existe, siempre van a estar separados los negocios del ocio y los hoteles".
Empresarios hoteleros afectados aseguraron que los bares, pubs y discotecas del Sur se han beneficiado de estas carencias municipales durante años, para que los recursos y demandas realizadas al consistorio no avanzaran por la vía legal.