ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
Las arcas del Ayuntamiento de Telde no están para tirar cohetes y de eso son más que conscientes en la Concejalía de Hacienda. El consistorio calcula que el 30 % de los solares urbanos, las viviendas, los locales y las plazas de garaje que hay en el municipio todavía no pagan el recibo de la contribución, lo que supone que desde 2004 se hayan dejado de ingresar alrededor de 15 millones de euros.
Por ese motivo, el área de Recaudación lleva ejecutando desde hace meses un ambicioso proyecto de actualización del padrón del IBI, al objeto no sólo de aumentar el futuro número de contribuyentes, sino también para exigirles a estos propietarios -más de 10.000, que atesoran unas 19.000 propiedades, según fuentes municipales- que hagan frente al pago de los recibos de este cuatrienio.
Dado que la media de los recibos de contribución en un piso normal de Telde ronda los 250 euros, es más que probable que a un buen puñado de familias se le genere de golpe y porrazo un débito de 1.000 euros. En el Ayuntamiento se declaran "sensibles" con la situación económica actual, y por eso anuncian que darán "todo tipo de facilidades" para que esos importes puedan ser afrontados en varios pagos. La cuantía de los recibos se negociaría de forma individualizada, pero, en todo caso y con la ley en la mano, deberían satisfacerse en un plazo no superior a dos años para no tener que añadirles posibles recargos.
El problema viene de lejos y no presenta un perfil único. Aunque predominan las viviendas agrupadas en edificios, también se contabilizan chalés, casas terreras, viviendas sociales y locales comerciales. Los casos se multiplican por la inmensa mayoría de los barrios, desde La Garita a San Gregorio pasando por Taliarte, Jinámar, Picachos o San Antonio. Son pisos que se construyeron en la última década y que carecen de referencia catastral. Si no surgen inconvenientes de última hora, 10.000 de esos recibos ya se pondrán al cobro a lo largo de 2010.