M. J. MONZÓN
La Escuela de Hostelería de Guía pende de un hilo ante el abandono institucional. El centro depende del IES Santa María de Guía; tras un año, en él se forman a día de hoy 33 jóvenes y está respaldado por la iniciativa empresarial local, que desde hace años venía reclamando un ciclo formativo de estas características para mejorar la cualificación profesional del personal.
Sin embargo, los empresarios se han quedado solos en el apoyo a esta iniciativa, ya que las demanda de mejora de las instalaciones que utiliza la escuela en La Atalaya no han sido atendidas ni por la Consejería de Educación ni por la de Empleo del Gobierno canario. El principal problema que denuncian alumnos y profesores es la falta de espacio, ya que utilizan un local cedido por la empresa Rodasorio que requiere una serie de mejoras.
Este año se está impartiendo el segundo curso de cocina y, por falta de espacio, los alumnos de este curso tienen que compartir el suyo con los de primero. La escuela demanda la creación de una nueva aula en la azotea, con acceso al pasillo principal. También faltan vestuarios y un espacio en el salón para almacén de material fungible y material de trabajo. La amenaza de cierre pende sobre esta infraestructura.