ANTONIO QUINTANA
Caserones existe". Con esa exclamación de los 110 alumnos y los diez profesores finalizó ayer el encuentro que tuvo la concejala de Cultura, Igualdad y Juventud de Telde, Almudena Vaquero, con el colegio del barrio, al que acudió para contestar a las preguntas de los escolares. "A veces los alumnos viven como en una república independiente, sin apenas señas de identidad", comentó ayer el director, Daniel Martín.
"Caserones tiene que crecer en su conciencia de pertenencia al municipio de Telde", indicó. El barrio cuenta con 2.553 habitantes, de los cuales casi 2.000 apenas llevan viviendo veinte años, procedentes de Jinámar y Las Remudas. Desde entonces existe Caserones Alto y Caserones Bajo, con sus respectivas asociaciones. Pero, el colegio, a pesar de ubicarse en Caserones Alto, se denomina CEIP de Caserones.
"Se trata de que no sólo nos vengan a ver, porque muchos teldenses ni nos conocen, sino que nosotros salgamos a ver todos los municipios", indicó Daniel Martín. "Alumnos, padres y profesores estamos empeñados en desarrollar nuestra estima, porque muchos manifiestan que no sirven, que no saben", añadió.
Dentro de esa perspectiva, el profesorado se ha propuesto desarrollar, además de las visitas a otros municipios de Gran Canaria, un encuentro con los diversos concejales de Telde para que den a conocer sus proyectos y la vinculación con Caserones. Por el colegio han pasado los responsables de Participación Ciudadana y Medio Ambiente. Ayer le tocó el turno a la concejala de Cultura, Igualdad y Juventud.
Los escolares preguntaron a Almudena Vaquero por su interés por la política y por los que se aprovechan de sus cargos. "Para mí la política es hacer cosas por los demás desde unos ideales, por eso nos duele mucho que nos identifiquen con aquellos políticos que delinquen", dijo. "Y los que comenten delitos deben ir a la cárcel", expresó. Vaquero dijo que el Ayuntamiento de Telde hace esfuerzos para que haya una política cultural infantil y se comprometió a buscar medios para que los escolares puedan asistir a Jinámar y al casco de Telde a algunas actividades.
Y no sólo eso. La edil de Cultura se mostró disponible para atender la solicitud de los pequeños estudiantes de realizar algún taller en el mismo barrio. "Pídanlo y veré qué podemos hacer, pero les contestaré", manifestó.
Vaquero dijo que se mostraba contenta en lo que hacía, que no envidiaba el trabajo de sus compañeros. "¿Hay competencia y rivalidades en el grupo de gobierno?", le apuntó un escolar, a lo que aclaró: "Yo me dedico a lo mío y no tengo problemas".
Por otro lado, el colegio de Caserones lleva ya ocho años demandando su ampliación a la Consejería de Educación. "Necesitamos un comedor, tres aulas de Infantil, un despacho administrativo y más baños", apuntó Daniel Martín. Los padres realizaron manifestaciones el año pasado, pero las promesas se quedaron en nada.