ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
El comercio en San Gregorio lleva años en la UVI, pero cada vez que le tocan obras termina agravándose su estado. Esta vez les ha tocado a la quincena de tiendas de las calles Ruiz y Betancor Fabelo. Son dos de las principales vías que se verán beneficiadas por el ensanche de sus aceras, pero el problema al que ahora se enfrentan es que la empresa adjudicataria de los trabajos ha procedido a ponerlas patas arriba y a solicitar al consistorio su cierre al tráfico para que finalmente, al menos hasta el mediodía de ayer, no se esté haciendo nada en ellas.
La inmensa mayoría de la cuadrilla de operarios se centra desde hace semanas en acabar otra vía aledaña, la calle Juan Diego de la Fuente, y eso tiene de los nervios a vecinos y comerciantes de las dos primeras.
"Levantaron las aceras hace 21 días y mira: ni una baldosa nueva ni un solo peón trabajando", se lamentaba ayer Ana Betancor. "Mi calle está muerta", agregaba Olga Martín desde la puerta de su peluquería, en Betancor Fabelo. Ellas y el resto de afectados no están en contra de los trabajos, pero reprochan que el corte de la calle no se haya hecho "por tramos".
No son los únicos soliviantados. El alcalde, Francisco Santiago, manifestó ayer su "malestar" por la forma en la que se estaban haciendo las cosas. "Hoy [por ayer] tenía que haber otra cuadrilla allí. La dirección de obra nos dio un cronograma, pero yo no veo resultados. Esto me tiene ardiendo, y si no hay respuesta inmediata tiraremos del régimen sancionador", relataba ayer a este rotativo tras saber de la visita de la prensa a esta nueva zona cero.