M. J. MONZÓN
El Ayuntamiento de Gáldar no garantiza la continuidad del servicio comarcal de atención a las drogodependencias por el recorte de subvenciones anunciado por la Dirección General de Drogodependencias del Gobierno de Canarias.
El Instituto municipal de Toxicomanías de Gáldar, que cuenta con una plantilla de 17 trabajadores, desarrolla una estrategia preventiva, asistencial y de reinserción como abordaje de las drogodependencias, atendiendo directamente, a través de sus siete programas, a más de 300 drogodependientes de los municipios de Moya, Guía, Agaete y La Aldea y, prestando también algunos servicios en municipios de Arucas y Las Palmas de Gran Canaria.
Según ha explicado el edil de Servicios Sociales galdenses, Bernardo Macías, el recorte de la subvención que recibe el Instituto Municipal ronda los 120.000 euros, por lo que la continuidad del servicio el próximo año está en el aire, ya que el Ayuntamiento no puede asumir el mantenimiento económico del mismo.
Los trabajadores del Instituto, por su parte, han mostrado su preocupación por el futuro del servicio, ya que consideran que es esencial en la lucha contra las drogodependencias.
En este sentido, la gerente del Instituto, Sasa Sosa, señala que el Instituto, además de la atención directa a los drogodependientes, también trabaja en la prevención con distintas campañas que el pasado año llegaron a 4.000 vecinos del municipio, por lo que está en peligro un recurso fundamental, cuya pérdida sería muy perjudicial para toda la comarca.