ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
No hace más de dos décadas, Telde era la meca de las ferias de ganado. Había premios para los toros y las vacas más fornidas en La Pardilla, en San Antonio, en el Valle de los Nueve, en Jinámar, en San Juan, en San Gregorio... Y allí, en medio de tanto mugido, cornamenta y olor a establo andaba ya trajinando Antonio Hernández Rodríguez, Antoñito para todo Telde y que, casi una década después de jubilarse en el Ayuntamiento, sigue siendo una ayuda impagable para la Concejalía de Festejos de la institución.
Le faltan unos meses para cumplir los 80 años, pero la edad no le supone ningún handicap para seguir echando una mano. "A mí es que este mundo siempre me ha gustado. Cuando cogió Festejos mi gran amigo Carmelo Martín me pidió que le ayudase a recuperar las ferias de San Juan y San Gregorio y, claro, me dediqué a patearme granjas y fincas por el Norte para reclutar animales". Sus impagables contactos en el sector lo convirtieron en imprescindible a la hora de organizar un concurso con cierto nivel. "Tenía los teléfonos de mucha gente y casi todos me respondían. Sobre todo al principio, cuando el Ayuntamiento pagaba hasta el transporte. Nunca tuve problemas con ellos porque el que puntuaba era el veterinario", dice con una sonrisa.
Ahora observa con cierta nostalgia el ayer tras saber que, por segundo año consecutivo, no habrá feria de ganado en San Gregorio. "Es algo lógico porque no hay perras y a la gente le cuesta traer sus animales, pero también es verdad que en junio hicimos la de San Juan y que, si Dios quiere, también ayudaremos el año que viene". Por su dedicación con esta parte de los fastos, hay quien lo llama cariñosamente el señor de las bestias.